Sin duda todos nos hemos hecho esta pregunta alguna vez. "¿Debo estudiar física?" o bien la más común "¿Por qué coño tengo que estudiar esto?", "¿Para qué me sirve?". Las tres preguntas son equivalentes.
Pues bien, según las últimas teorías científicas, parece ser que existen dos tipos de azar: el azar intrínseco y el azar del conocimiento. Es decir, no podemos predecir el resultado de un experimento bien porque es en sí mismo impredecible (azar intrínseco) o bien porque no sabemos suficientes cosas acerca del experimento (azar del conocimiento).
La existencia del azar intrínseco es la consecuencia filosófica más importante de la mecánica cuántica, es decir, de la física. El conocimiento no puede derrotar al azar intrínseco, por lo tanto, el conocimiento que busca predecirlo todo con exactitud está condenado al fracaso.
Si usted, lector, disfruta con este tipo de disquisiciones filosóficas, debería estudiar algo de física. Si usted no disfruta con estas filosofaciones, estudie otra cosa.
Si usted no sabe si disfruta o no disfruta con la filosofía del conocimiento, entonces poco importa conocer qué deber hacer.
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lunes, 16 de julio de 2007
sábado, 2 de junio de 2007
Resaca electoral
Mientras unos se recitan poemas, otros se juegan la alcaldía a cara o cruz. Y cómo no, la fórmula 1 se queda en Valencia hasta el 2014.
Este país es la leche, pero debo celebrar el giro poético de los debates parlamentarios. Un poco de Cyrano de Bergerac nunca viene mal, y siempre alegra el día.
Este país es la leche, pero debo celebrar el giro poético de los debates parlamentarios. Un poco de Cyrano de Bergerac nunca viene mal, y siempre alegra el día.
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