Iba a contarles que he comenzado, hoy mismo, a escribir una novela, o un cuento largo... tengo un par de pequeñas historias de dos mujeres que me interesaría explorar, recrear en mi mente... pero estoy todavía pensando, hilvanando, buscando la forma para el contenido disperso.
En fin, yo les iba a contar un poco de estas historias, pero llegaron mis adorables vecinos, y me invitaron a una copita de grappa, y un trozo de pastel argentino riquísimo, y algo de un porro, y bueno, ya ven la hora que se me ha hecho y la pereza que se ha apoderado de mi; y es que lo único que me preocupa ahora mismo es si voy a pasar tan mala noche como ayer, sin poder dormir, con el puto calor y los putos mosquitos, compañeros inseparables en la tortura del verano húmedo...
Así que buenas noches, queridas lectoras, mis adorables vecinas del cyberespacio.
miércoles, 2 de agosto de 2006
sábado, 22 de julio de 2006
Roadhouse blues
Came back home late at night, driving my car. I turned on the radio, RN3, broadcasting from FIB... thought of Torjman, must be having fun with Pixies, the asshole...
I had spent the whole evening packing at my grandpa's, hundreds of books and movies... I can't help reading a bit of every book or dvd before buring it deep inside the box of indeterminate time, so packing took me almost 5 hours. Anyway, it felt really good packing and reading, thinking this was a sweet present from my grandpa, looking at the empty flat, throwing away the rotten food in the refrigerator.
And then the radio played Roadhouse blues, a dreadful cover with Echo and the Bunnymen. And so I decided it was time to go home, fast, really fast, and tune The Doors on the iTunes. And so I did, and I'm listening to Roadhouse Blues now, by The Doors, and the world is fine again. I can sleep.
I had spent the whole evening packing at my grandpa's, hundreds of books and movies... I can't help reading a bit of every book or dvd before buring it deep inside the box of indeterminate time, so packing took me almost 5 hours. Anyway, it felt really good packing and reading, thinking this was a sweet present from my grandpa, looking at the empty flat, throwing away the rotten food in the refrigerator.
And then the radio played Roadhouse blues, a dreadful cover with Echo and the Bunnymen. And so I decided it was time to go home, fast, really fast, and tune The Doors on the iTunes. And so I did, and I'm listening to Roadhouse Blues now, by The Doors, and the world is fine again. I can sleep.
viernes, 14 de julio de 2006
Jaime Gil de Biedma
Quizás uno de mis poetas favoritos. Podría transcribirles aquí Pandémica y Celeste, o Albada, o No volveré a ser joven. Pero opto por este otro, más corto, y menos bueno:
Happy Ending
Aunque la noche, conmigo,
no la duermas ya,
sólo el azar nos dirá
si es definitivo.
Que aunque el gusto nunca más
vuelve a ser el mismo,
en la vida los olvidos
no suelen durar.
Happy Ending
Aunque la noche, conmigo,
no la duermas ya,
sólo el azar nos dirá
si es definitivo.
Que aunque el gusto nunca más
vuelve a ser el mismo,
en la vida los olvidos
no suelen durar.
jueves, 13 de julio de 2006
Puto calor
Habiendo sufrido en mis carnes el calor del trópico en Hong Kong, no debería estar tan asqueado con el calor de estas últimas tardes (las mañanas las paso refrigeradas), pero qué quieren, me ha cogido por sorpresa, en el doble sentido del verbo.
Hoy ingresaron a mi abuelo en el hospital. Mi madre y mi tío lo encontraron de madrugada entre sábanas literalmente bañadas en sangre. Finalmente, fue sólo una hemorragia nasal sin excesiva importancia, pero perdió mucha sangre y se quedará un par de días en el hospital, en "observación". He ido a visitarlo esta tarde, lo he visto desnudo y frágil, y he pensado en lo que debía estar pensando mientras le hacía broma y le advertía que estaba ya mayor para seguir con el boxeo.
Seguro que, mientras se cagaba encima, se ha cagado en la puta vida, y acaso pensaba en la carne de esa mujer joven que ya nunca volverá a morder. No, ahora sólo le queda hablarle a la enfermera de lo sabio que es su nieto, que a los 22 años se licenció en física y se fue a buscar la vida a un lugar llamado San Francisco, y ahora tiene una novia china guapísima a la que quiere como a una hija.
Me gustaría regalarte mi cuerpo por unas horas, abuelo, y que pudieras emborracharte y fumar y follar con mi mujer durante una noche entera antes de irte al otro barrio. Abuelo, para mi no eres un viejo, e incluso cuando decidas morirte, seguiré tratándote como a un hombre que maldice al tiempo y conserva intacto el deseo.
Así me gusta pensarte porque así me gusta pensar mi propia vejez, esa vejez que los hospitales me recuerdan mezquinos, tan blancos, tan limpios, tan correctos, tan hijos de puta. Y pues mamá tenía dos entradas para el teatro, abuelo, y he querido aprovecharlas porque ella se ha quedado contigo, y te he dicho adiós y te he besado en la frente, y he caminado casi una hora hasta el maldito teatro, cigarrillo tras cigarrillo, con el puto calor, el puto calor que me ha cogido por sorpresa estas últimas tardes.
Estate tranquilo, abuelo, que en unos días volveremos a encontrarnos alrededor de una mesa repleta de pescadito y chipirones fritos, y cerveza sin alcohol, y nos echaremos unas risas, y miraremos con deseo el escote de la camarera, y por unos instantes, quizás, te olvidarás de lo viejo que estás, y al levantar la copa para brindar conmigo, sentirás que vale la pena seguir vivo.
Hoy ingresaron a mi abuelo en el hospital. Mi madre y mi tío lo encontraron de madrugada entre sábanas literalmente bañadas en sangre. Finalmente, fue sólo una hemorragia nasal sin excesiva importancia, pero perdió mucha sangre y se quedará un par de días en el hospital, en "observación". He ido a visitarlo esta tarde, lo he visto desnudo y frágil, y he pensado en lo que debía estar pensando mientras le hacía broma y le advertía que estaba ya mayor para seguir con el boxeo.
Seguro que, mientras se cagaba encima, se ha cagado en la puta vida, y acaso pensaba en la carne de esa mujer joven que ya nunca volverá a morder. No, ahora sólo le queda hablarle a la enfermera de lo sabio que es su nieto, que a los 22 años se licenció en física y se fue a buscar la vida a un lugar llamado San Francisco, y ahora tiene una novia china guapísima a la que quiere como a una hija.
Me gustaría regalarte mi cuerpo por unas horas, abuelo, y que pudieras emborracharte y fumar y follar con mi mujer durante una noche entera antes de irte al otro barrio. Abuelo, para mi no eres un viejo, e incluso cuando decidas morirte, seguiré tratándote como a un hombre que maldice al tiempo y conserva intacto el deseo.
Así me gusta pensarte porque así me gusta pensar mi propia vejez, esa vejez que los hospitales me recuerdan mezquinos, tan blancos, tan limpios, tan correctos, tan hijos de puta. Y pues mamá tenía dos entradas para el teatro, abuelo, y he querido aprovecharlas porque ella se ha quedado contigo, y te he dicho adiós y te he besado en la frente, y he caminado casi una hora hasta el maldito teatro, cigarrillo tras cigarrillo, con el puto calor, el puto calor que me ha cogido por sorpresa estas últimas tardes.
Estate tranquilo, abuelo, que en unos días volveremos a encontrarnos alrededor de una mesa repleta de pescadito y chipirones fritos, y cerveza sin alcohol, y nos echaremos unas risas, y miraremos con deseo el escote de la camarera, y por unos instantes, quizás, te olvidarás de lo viejo que estás, y al levantar la copa para brindar conmigo, sentirás que vale la pena seguir vivo.
martes, 11 de julio de 2006
Hormigas voladoras
Un nido de hormigas voladoras se ha instalado en mi balcón. Realmente, cariño, era lo último que podía pasarnos. Mientras cenábamos, las putas hormigas voladoras se suicidaban contra la trampa de sudor de mi espalda.
Has hecho una mueca de asco cuando he aplastado a una contra el respaldo de plástico de la silla de Ikea. Y entonces, de repente, te has reído del mundo y has empezado a cantarme...
Era nuestro aniversario y aquella vez lo recordé
Tenía todo preparado,
Caviar, Champagne y bien frappé
Tenía que ir a buscarte en mi Chevy 86
Cuando a un lado del camino,
Algo extraño vislumbré:
Que la tierra temblaba y la gente rezaba
Le dije a un hombre ¿Qué fué, Mister?
Me dijo algo de escala Richter
Y la tierra se abría y la gente caía...
No fue mi culpa esta vez,
Fue la falla de San Andrés, esta vez no te fallé,
Fue la falla de San Andrés...
No sabía que te sabías las de Kevin Johansen... No ha estado mal la velada. Las hormigas fueron nuestra falla de San Andrés...
Has hecho una mueca de asco cuando he aplastado a una contra el respaldo de plástico de la silla de Ikea. Y entonces, de repente, te has reído del mundo y has empezado a cantarme...
Era nuestro aniversario y aquella vez lo recordé
Tenía todo preparado,
Caviar, Champagne y bien frappé
Tenía que ir a buscarte en mi Chevy 86
Cuando a un lado del camino,
Algo extraño vislumbré:
Que la tierra temblaba y la gente rezaba
Le dije a un hombre ¿Qué fué, Mister?
Me dijo algo de escala Richter
Y la tierra se abría y la gente caía...
No fue mi culpa esta vez,
Fue la falla de San Andrés, esta vez no te fallé,
Fue la falla de San Andrés...
No sabía que te sabías las de Kevin Johansen... No ha estado mal la velada. Las hormigas fueron nuestra falla de San Andrés...
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