El cuento de un tipo que encuentra a una mujer extraordinaria, la mujer se enamora locamente de él... y sin embargo él es incapaz de seguir enamorado de ella. Él la quiere mucho, y le parece asombrosa, y sabe que es una persona con la que sería feliz y que nunca iba a fallarle o hacerle daño... y sin embargo él no se decide por ella, y la hace esperar, y no la trata todo lo bien que ella merecería... pero ella sigue ahí, dispuesta a todo... y él sin disponerse a nada.
El cuento indagaría en la estupidez del tipo, e intentaría responder a su incapacidad de amarla. El cuento intentaría explicar porque él no la deja a pesar de que es incapaz de escribirle una nota amorosa, apasionada y sincera...
El tipo no es un monstruo: es alguien con una capacidad y una voluntad de amar indiscutibles, asombrosas, fuera de lo normal... ¿porqué, entonces, es incapaz ya de amarla a ella, la mejor persona a la que nunca ha conocido, la persona que más le ha amado nunca?
viernes, 10 de febrero de 2006
jueves, 9 de febrero de 2006
Cuentos que querría escribir
La despertaron los llantos. Bostezó, apartó la colcha y se levantó hacia la habitación de la niña. Al cabo de un rato, la niña dormía otra vez con esa cara angelical que sólo cuando duermen tienen los niños.
Fue a la cocina: encendió la luz y se sirvió un vaso de agua mineral. Pensó que mañana tendría que ir a comprar: la nevera estaba tan vacía como la última botella de agua.
Se sirvió una aspirina con agua del grifo, caminó hasta el sofá, cogió el paquete de tabaco y encendió un cigarrillo. Eran las cuatro de la madrugada. Sólo quedaban gatos en la calle, y en el comedor la única luz era el reflejo del fluorescente de la cocina.
El cansancio brillaba en sus ojos grandes y oscuros; tenía apoyados los codos en las rodillas, la espalda inclinada, la mirada absorta frente a la televisión apagada mientras aspiraba el humo mecánicamente. Y entonces, precisamente cuando ya pensaba en regresar a la cama y procurar dormir junto a él un par de horas más, recordó.
Y dime tú cómo sigue este cuento que querría escribir, pero que me coge tarde y con sueño.
Fue a la cocina: encendió la luz y se sirvió un vaso de agua mineral. Pensó que mañana tendría que ir a comprar: la nevera estaba tan vacía como la última botella de agua.
Se sirvió una aspirina con agua del grifo, caminó hasta el sofá, cogió el paquete de tabaco y encendió un cigarrillo. Eran las cuatro de la madrugada. Sólo quedaban gatos en la calle, y en el comedor la única luz era el reflejo del fluorescente de la cocina.
El cansancio brillaba en sus ojos grandes y oscuros; tenía apoyados los codos en las rodillas, la espalda inclinada, la mirada absorta frente a la televisión apagada mientras aspiraba el humo mecánicamente. Y entonces, precisamente cuando ya pensaba en regresar a la cama y procurar dormir junto a él un par de horas más, recordó.
Y dime tú cómo sigue este cuento que querría escribir, pero que me coge tarde y con sueño.
martes, 7 de febrero de 2006
Días extraños
En la peli Dias Extraños, resulta que existen unos cascos que te los conectas al cerebro, y estos cascos reproducen las sensaciones cerebrales de otras personas. Por ejemplo, en un momento dado el protagonista siente el placer sexual que él mismo le provoca a la persona con quién hace el amor. En fin, un rollo muy extraño, como el título de la peli. Y es que hay días extraños, como el mío de hoy.
En un momento dado del día, he sentido que muchas de las sensaciones que había tenido hace unas semanas (o incluso hace años) se agolpaban en un punto, y la densidad era tanta que escapaba de mi control la posterior explosión cerebral. Todavía siento hervir mi cerebro. Sólo un porro podría calmarme, pero no tengo maria, y además, no quiero: debo ser capaz de sobrevivirme sin la ayuda de las drogas. Pero es tan difícil...
Cuando el día a día sólo me gusta porque me permite soñar e inventar nuevas relaciones entre palabras antiguas... La realidad, mi realidad, no me interesa lo más mínimo. Que tengamos en la web 5000 cursos o 10,000, en el fondo, me la suda hasta el fondo de la polla (y lo siento chicas por el lenguaje grosero, pero vosotras me habéis hecho así).
Sólo me interesa soñar... pero es peligroso, porque al final siempre gana la realidad. Incluso los sueños se convierten en realidad, y hoy muchos de mis sueños se han hecho realidad, y han dejado de interesarme.
Hoy debe empezar un Fruitman nuevo, un Fruitman reloaded. Será un Fruitman mucho más triste, pero también más real. Un Fruitman que ya no irá por el mundo riéndose de todo, bromeando contínuamente, buscando los significados más divertidos para las palabras más aburridas. Era esta una máscara que me quito, estoy hasta los huevos de hacer reír para acabar llorando un domingo por la tarde, en soledad, frente al ordenador, odiando a quién me ama y amando a quién me odia.
Será un Fruitman que dejará de buscar en los sueños lo que la realidad no le ofrece, y empezará a buscar en la realidad la materia prima de los sueños.
Y con este post, dejo de publicar en el blog durante un tiempo indefinido. Las palabras han dejado ya de interesarme, y estoy triste por ello, muy triste. Pero creo que me ayudará a ser más sincero conmigo mismo.
En un momento dado del día, he sentido que muchas de las sensaciones que había tenido hace unas semanas (o incluso hace años) se agolpaban en un punto, y la densidad era tanta que escapaba de mi control la posterior explosión cerebral. Todavía siento hervir mi cerebro. Sólo un porro podría calmarme, pero no tengo maria, y además, no quiero: debo ser capaz de sobrevivirme sin la ayuda de las drogas. Pero es tan difícil...
Cuando el día a día sólo me gusta porque me permite soñar e inventar nuevas relaciones entre palabras antiguas... La realidad, mi realidad, no me interesa lo más mínimo. Que tengamos en la web 5000 cursos o 10,000, en el fondo, me la suda hasta el fondo de la polla (y lo siento chicas por el lenguaje grosero, pero vosotras me habéis hecho así).
Sólo me interesa soñar... pero es peligroso, porque al final siempre gana la realidad. Incluso los sueños se convierten en realidad, y hoy muchos de mis sueños se han hecho realidad, y han dejado de interesarme.
Hoy debe empezar un Fruitman nuevo, un Fruitman reloaded. Será un Fruitman mucho más triste, pero también más real. Un Fruitman que ya no irá por el mundo riéndose de todo, bromeando contínuamente, buscando los significados más divertidos para las palabras más aburridas. Era esta una máscara que me quito, estoy hasta los huevos de hacer reír para acabar llorando un domingo por la tarde, en soledad, frente al ordenador, odiando a quién me ama y amando a quién me odia.
Será un Fruitman que dejará de buscar en los sueños lo que la realidad no le ofrece, y empezará a buscar en la realidad la materia prima de los sueños.
Y con este post, dejo de publicar en el blog durante un tiempo indefinido. Las palabras han dejado ya de interesarme, y estoy triste por ello, muy triste. Pero creo que me ayudará a ser más sincero conmigo mismo.
viernes, 3 de febrero de 2006
Esta tarde tampoco
Tampoco trabajé esta tarde. No se cómo, se hizo tarde, y ya no hice nada. Cansancio, otra vez, y otra vez lo dejo para mañana... en fin, no quiero lloriquear, que no sirve de nada.
Volvíamos por la tarde en el tren con -j, y estuvimos hablando de mujeres y de amor, así de hombre a hombre, aprovechando la ausencia de nuestra pequeña musa :) Es divertido hablar en un tren, porque a veces giras la cabeza y ves que el tipo de al lado está totalmente metido en la conversación, escuchando para combatir el aburrimiento del traqueteo y las estaciones. A mi me encanta escuchar conversaciones en el tren, y más de una vez me han pillado con caras poco discretas. Pero poco me importa: son gajes del oficio de espía de vidas ajenas, un oficio que me fascina como ningún otro.
En fin, hemos hablado de amor y mujeres, que vienen a ser lo mismo, y creo que básicamente coincidíamos. En un momento de la conversación, -j ha apuntado que quizás lo que tengo es miedo a la soledad. He contestado que esa es una de las razones del amor, quizás la más importante. Los amigos siempre están ahí, pero con un amigo no puede crearse lo único que para mí merece la pena, lo único que confirma que no es todo soledad: vida.
En fin, me voy a dormir que hoy he puesto sábanas limpias, y la sensación de estirarse sobre unas sábanas limpias y bien planchadas no puede desperdiciarse. Buenas noches, y dejen algún comentario, por favor, las chicas del fondo, que ya que no escriben en sus respectivos diarios, como mínimo que se prodiguen por estos lares. Un beso a las dos a la vez, que es una idea que se me acaba de ocurrir pero que no consigo concretar muy bien en imágenes, aunque podría ser algo tremendo, muy práctico y muy educativo :)
Volvíamos por la tarde en el tren con -j, y estuvimos hablando de mujeres y de amor, así de hombre a hombre, aprovechando la ausencia de nuestra pequeña musa :) Es divertido hablar en un tren, porque a veces giras la cabeza y ves que el tipo de al lado está totalmente metido en la conversación, escuchando para combatir el aburrimiento del traqueteo y las estaciones. A mi me encanta escuchar conversaciones en el tren, y más de una vez me han pillado con caras poco discretas. Pero poco me importa: son gajes del oficio de espía de vidas ajenas, un oficio que me fascina como ningún otro.
En fin, hemos hablado de amor y mujeres, que vienen a ser lo mismo, y creo que básicamente coincidíamos. En un momento de la conversación, -j ha apuntado que quizás lo que tengo es miedo a la soledad. He contestado que esa es una de las razones del amor, quizás la más importante. Los amigos siempre están ahí, pero con un amigo no puede crearse lo único que para mí merece la pena, lo único que confirma que no es todo soledad: vida.
En fin, me voy a dormir que hoy he puesto sábanas limpias, y la sensación de estirarse sobre unas sábanas limpias y bien planchadas no puede desperdiciarse. Buenas noches, y dejen algún comentario, por favor, las chicas del fondo, que ya que no escriben en sus respectivos diarios, como mínimo que se prodiguen por estos lares. Un beso a las dos a la vez, que es una idea que se me acaba de ocurrir pero que no consigo concretar muy bien en imágenes, aunque podría ser algo tremendo, muy práctico y muy educativo :)
jueves, 2 de febrero de 2006
Unos ojos
"Tus ojos son como tú, frágiles y fuertes a un tiempo. Fuertes, porque son oscuros e infinitos como los cimientos de la noche. Frágiles, porque sonríes y, sin quererlo, pedacitos de lágrimas reflejan la tristeza de la luz que te rodea. Y la respiración de un niño que duerme podría entonces romperlos."
Ayer me gustaba mucho este párrafo. Es parte de un cuento que comencé a escribir y que, aunque no lo parezca, no tiene nada de romántico. Intento construir un diálogo entre un hombre y una mujer que en realidad no saben que están manteniendo un diálogo. Soy yo quién pone las palabras de uno tras las palabras del otro, ellos no son conscientes de nada.
Así me parece que son muchas relaciones amorosas, tanto platónicas como reales: dos personas que parece que se hablan, pero que en realidad están completamente solas.
Todo amor, en el fondo, es platónico.
Ayer me gustaba mucho este párrafo. Es parte de un cuento que comencé a escribir y que, aunque no lo parezca, no tiene nada de romántico. Intento construir un diálogo entre un hombre y una mujer que en realidad no saben que están manteniendo un diálogo. Soy yo quién pone las palabras de uno tras las palabras del otro, ellos no son conscientes de nada.
Así me parece que son muchas relaciones amorosas, tanto platónicas como reales: dos personas que parece que se hablan, pero que en realidad están completamente solas.
Todo amor, en el fondo, es platónico.
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