miércoles, 11 de enero de 2006

Cansancio

Hoy he llegado a casa muy cansado. A las cinco y media de la tarde estaba ya agotado, y sólo ha faltado la reunión a última hora para acabar de dejarme ko. Pero bueno, son cosas del oficio, como dicen, y la verdad es que no me quitan mucho el sueño.
Ayer estuve pensando en los dos años y medio que llevo trabajando en la misma empresa. Creo que he aprendido muchas cosas, sobre todo a nivel humano. Nunca antes había trabajado en una "empresa", mis 25 años de vida habían transcurrido en diversas universidades, rodeado siempre de gente muy inteligente, sin miedos, con toda la vida por construir, delante, abierta, fácil.
En la oficina, he conocido otras vidas, otros estilos, otros problemas. Desde siempre, me han apasionado las personas :) Trabajando, he podido conocerlas más de cerca, en su día a día ordinario. Todas ellas muy parecidas, pero muy diferentes a un tiempo. Y es lo que más me gusta, con diferencia, de mi trabajo: interaccionar con gente que lleva vidas normales, que no hace un doctorado en mecánica cuántica o en literatura medieval, pero que esconde una complejidad psicológica apasionante. Y que sabe reir mucho, y puede enseñarte cosas que no se aprenden en las aulas, pero que son quizás las únicas que vale la pena aprender.
Ahora, tan cansado como me encuentro, pienso que quizás ha llegado el momento de cambiar. De empezar a andar otro camino mucho más solitario, mi pasión más auténtica. Será en unos meses, quizás unos años, todavía no lo sé. Y será muy difícil, porque he aprendido a quereros demasiado. Pero por primera vez, lo dejaré todo para hacer lo que siempre quise. Y eso es para mí la mejor lección que podría aprender.

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